⛅ Madrid24°IBEX 3519.267,00▼ 1,55%EUR/USD1,1386▲ 0,04%Oro4033,8 $▼ 0,40%Bitcoin57.468 €▲ 0,50%Ethereum1652 €▲ 0,10%
Cómo se forma un tornado: la física detrás de las columnas de viento más destructivas
Ciencia

Cómo se forma un tornado: la física detrás de las columnas de viento más destructivas

Los tornados son uno de los fenómenos meteorológicos más violentos. Te explicamos paso a paso cómo nacen, cómo se clasifican y por qué son tan difíciles de predecir.

Una columna de aire girando a velocidades que pueden superar los 400 km/h, tocando tierra y arrasando todo lo que encuentra a su paso. Los tornados son, probablemente, los fenómenos meteorológicos locales más violentos de la naturaleza. Y aunque los vemos con frecuencia en imágenes de Estados Unidos, en realidad pueden formarse en prácticamente cualquier parte del mundo donde se den las condiciones adecuadas.

Los ingredientes básicos

Para que se forme un tornado hacen falta varios elementos atmosféricos que deben confluir al mismo tiempo:

  • Humedad baja en altura y alta en superficie: crea una atmósfera inestable propensa a tormentas intensas.
  • Un chorro de viento en altura (jet stream): aporta energía y puede generar cizalladura del viento.
  • Cizalladura del viento: el cambio de dirección y velocidad del viento con la altitud es el factor más crítico. Hace que el aire comience a rotar horizontalmente.
  • Un mecanismo de disparo: suele ser un frente frío o una línea de baja presión que obliga al aire húmedo a ascender bruscamente.

De la tormenta al tornado: el proceso

No todos los tornados nacen igual, pero el tipo más intenso y estudiado se origina en las supercelulas: tormentas de gran tamaño con un sistema de rotación interna llamado mesociclón.

El proceso, de forma simplificada, ocurre así:

  1. El aire cálido y húmedo en superficie asciende con fuerza hacia las capas altas de la atmósfera.
  2. La cizalladura del viento transforma esas corrientes ascendentes en un movimiento rotatorio. El aire, que antes giraba horizontalmente como un tubo, se orienta verticalmente al ser “engullido” por la corriente ascendente de la tormenta.
  3. El mesociclón se intensifica y la rotación se concentra en una zona cada vez más estrecha, lo que aumenta la velocidad de giro (igual que un patinador que recoge los brazos).
  4. Si ese núcleo rotatorio desciende lo suficiente y conecta con la superficie, aparece el embudo visible del tornado.

La columna visible no es solo aire: contiene agua condensada, polvo y escombros que el viento arrastra y que le dan ese color oscuro y amenazante.

La escala de Fujita mejorada

Los tornados se clasifican según la escala EF (Enhanced Fujita), que va de EF0 a EF5 en función de los daños causados y las velocidades de viento estimadas:

Categoría Velocidad estimada Daños típicos
EF0 Hasta ~135 km/h Ramas rotas, carteles dañados
EF1 136-177 km/h Tejados levantados, caravanas volcadas
EF2 178-217 km/h Árboles arrancados, casas con daños severos
EF3 218-266 km/h Muros derribados, trenes volcados
EF4 267-322 km/h Casas destruidas, coches arrastrados
EF5 Más de 322 km/h Estructuras sólidas completamente destruidas

Los tornados EF4 y EF5 son excepcionales, pero los más destructivos de la historia han dejado rastros de devastación de kilómetros de ancho.

¿Por qué son tan difíciles de predecir?

Los servicios meteorológicos pueden prever con horas de antelación que las condiciones serán favorables para tornados, pero el momento y el lugar exacto del nacimiento de un tornado concreto siguen siendo impredecibles con más de unos pocos minutos de margen. Los tornados pueden durar desde unos pocos segundos hasta más de una hora, y su trayectoria puede cambiar de forma abrupta.

Los caza-tornados —meteorólogos que se desplazan hacia las tormentas para recoger datos in situ— existen precisamente para mejorar ese margen de predicción.

¿España tiene tornados?

Sí, aunque con mucha menor frecuencia e intensidad que la famosa “Tornado Alley” norteamericana. En nuestro país se registran ocasionalmente, especialmente en el litoral mediterráneo y en la cornisa cantábrica, donde la combinación de humedad y borrascas puede generar las condiciones necesarias. La mayoría son de baja intensidad (EF0-EF1), pero no son inauditos.

Lo que sí es más común en el Mediterráneo son las mangas de agua o trombas marinas, que son tornados que se forman sobre el mar o llegan a la costa. Visualmente impresionantes, suelen ser menos destructivos que los continentales, aunque conviene mantenerse alejado de ellos.

Lucía Navarro
Lucía Navarro

Divulgadora científica. Le interesan el espacio, la investigación y cómo la tecnología cambia nuestra vida online. Fan de explicar lo complejo sin jerga.

3 comentarios

  • SM
    Sara M.hace 1 día

    La verdad es que os habéis adelantado a todos con esta noticia.

    ♥ 12
  • JR
    Javier R.hace 4 días

    Ojalá más medios informaran así de claro. Enhorabuena.

    ♥ 5
  • CB
    Cristina B.hace 8 horas

    ¿Alguien lo ha probado ya? Me interesa mucho.

    ♥ 22